Tenerife ha presentado en Milán una oferta turística construida alrededor del territorio, la alta cocina y el producto local. La acción, organizada por Turespaña y Turismo de Tenerife, muestra cómo un destino conocido por el sol y la playa intenta ampliar los motivos para viajar y distribuir mejor el gasto.
Una presentación sensorial para el mercado italiano
La Consejería de Turismo de España en Milán y Turismo de Tenerife celebraron el 18 de septiembre de 2026 en la capital lombarda “Tenerife Experience: un viaje sensorial entre territorio y alta cocina”. Turespaña informó de la acción el 23 de septiembre. Participaron profesionales y prescriptores del mercado italiano, con intervenciones de Blanca Pérez-Sauquillo, directora de la oficina española de turismo en Milán, y Dimple Melwani, consejera delegada de Turismo de Tenerife.
La propuesta combinó paisajes, cultura, gastronomía y estilo de vida. El formato no se limitó a enumerar recursos: utilizó sabores y relatos del territorio para explicar la diversidad insular. Vinos volcánicos, materias primas locales y cocina contemporánea funcionaron como puerta de entrada a zonas y negocios que rara vez ocupan el centro de una campaña convencional de playa.
Del destino vacacional al territorio que se recorre
El sol y el mar siguen siendo activos esenciales de Tenerife. La novedad está en sumar razones para moverse por la isla: visitar bodegas, conocer cultivos, entrar en mercados, comer en restaurantes vinculados a productores y participar en experiencias culturales. La gastronomía permite explicar altitud, suelos volcánicos, microclimas y técnicas tradicionales con un lenguaje inmediato.
Para el viajero italiano, esa capa adicional puede transformar una semana de descanso en un itinerario. Una cata en una bodega, una visita a una explotación o una comida basada en producto local generan contacto con empresas pequeñas y pueden llevar demanda al norte, al interior y a municipios alejados de los principales complejos turísticos.
La estrategia enlaza con la transición hacia viajes más lentos y distribuidos. Este medio analizó recientemente cómo el Slow Travel conecta naturaleza, gastronomía y pequeñas empresas. En una isla, esa lógica puede aplicarse mediante rutas cortas que combinen costa, medianías y paisaje volcánico sin convertir la experiencia en una sucesión apresurada de paradas.
El vino y el producto local crean experiencias reservables
El enoturismo ofrece un ejemplo claro. Una botella puede comprarse en cualquier ciudad; visitar la viña, comprender la influencia del suelo, hablar con quien elabora el vino y probarlo junto a cocina local solo puede hacerse en el territorio. Esa diferencia convierte el producto agroalimentario en experiencia turística y ayuda a que una mayor parte del gasto permanezca en la economía insular.
El mismo principio sirve para queserías, fincas, mercados y restaurantes. Para aprovecharlo, las empresas necesitan horarios fiables, reserva sencilla, atención en idiomas y coordinación con alojamientos y transportes. La promoción internacional genera interés, pero la experiencia real depende de una cadena de servicios que debe funcionar de principio a fin.
Qué supone para Tenerife y sus empresas
Diversificar no significa sustituir la playa, sino reducir la dependencia de un único argumento. La gastronomía puede atraer en meses menos concentrados, incentivar excursiones y elevar el gasto mediante actividades de pequeño formato. También da visibilidad a profesiones, paisajes agrícolas y patrimonio inmaterial que sostienen la identidad del destino.
Existe, sin embargo, un riesgo: convertir lo local en una etiqueta genérica. Para evitarlo, cada experiencia debe identificar procedencia, temporada y relación con el territorio. La capacidad de acogida de bodegas y explotaciones exige grupos manejables; y los itinerarios deben respetar la actividad productiva y la vida cotidiana.
Información práctica para el viajero
Quien quiera organizar un viaje gastronómico a Tenerife puede consultar la web oficial de Turismo de Tenerife y reservar directamente las visitas. Conviene confirmar con antelación días de apertura, idiomas, accesibilidad y opciones de transporte, especialmente si se visitan bodegas. Si hay degustación de vino, es preferible contratar traslado o designar conductor.
La presentación de Milán no cambia por sí sola el modelo turístico de la isla. Sí revela una dirección: competir no solo por clima y alojamiento, sino por experiencias ligadas a personas y lugares. Cuando vino, cocina, cultura y paisaje se integran con coherencia, el visitante encuentra más razones para recorrer Tenerife y las empresas locales ganan nuevas oportunidades de participar en el viaje.
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